Catálogo de vajillas

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Vajilla mexicana

Pensar en México, es viajar a un mundo lleno de sensaciones, viajar a México es estar dispuesto a encontrar todo aquello que nos contaron y más, encontrarse a uno mismo entre colores, sabores y aromas que tiene una intensidad que difícilmente nos dejará indiferentes. Sentir México es saborear sus comidas y disfrutar de una mesa llena de propuestas por descubrir, la vajilla mexicana que nos recibe con la misma calidez que su gente, esa vajilla mexicana que nos presenta de manera amable y tranquila recetas explosivas, todo rodeado del eterno espíritu mexicano, alegría y nostalgia. vajillas mexicanasTan intensa es, que en noviembre de 2010 la Unesco ha reconocido a la cocina mexicana como patrimonio cultural intangible de la humanidad.
En este territorio enorme se mezclan las culturas de manera sorprendente, lo que es fácilmente perceptible en la amplia variedad de comidas regionales que podemos encontrar. Desde el norte hasta el sur desde el Océano Atlántico hasta el Océano Pacifico, con influencias que se ven reflejadas también en la vajilla mexicana.
Desde su origen la alimentación indígena incluía maíz, chile, frijoles, calabazas, aguacates, tomates, batata, cacao, pavo y muchas frutas y condimentos, estos alimentos se cocinaban con técnicas tales como la nixtamalización del maíz, el cocimiento de alimentos en agujeros cavados a ras de tierra a modo de hornos y los sistemas de molienda de molcajete y metate, entonces la vajilla mexicana eran cuencos de cerámica o piezas de madera ahuecada.


Con la invasión y posterior colonización española, se sumaron a la cocina mexicana la carnes de cerdo, de res y de pollo; como condimentos se agregaron la pimienta, el azúcar, la leche y todos sus derivados, los cítricos y el trigo. Estos ingredientes se fueron integrando en la cocina mexicana y sirviéndose en la vajilla mexicana de cerámica esmaltada blanca, algunas piezas esmaltadas en blanco con motivos florales. En medio de esta fusión nacieron las recetas de lo que, hoy por hoy, se conoce como gastronomía típicamente mexicana, de ahí el pozole, el mole y los tamales, el chocolate, los panes, los tacos y todas las posibilidades de antojitos mexicanos para los cuales es necesario contar con una buena vajilla mexicana en la que presentarlos.
A través de su historia, México se ha vinculado con otros pueblos que le dieron nuevos elementos que rápidamente la cocina mexicana no dudó en incorporar. Con la llegada del Galeón de Manila que traía de Oriente muchos tipos distintos de especias, el mayor tesoro fue el arroz, marcó el momento en que comenzó a consumirse en todo el territorio llegando a formar parte de una de las recetas más conocidas de la cocina mexicana como es el mole poblano, el cual no se concibe sin una ración de arroz blanco acompañándolo.
La vajilla mexicana de Puebla se caracteriza por piezas tener características distintivas, cuyo origen no surge de la evolución de la cerámica originaria de México, sino por técnicas introducidas por artesanos provenientes de Mallorca que aplicaron sus conocimientos en los azulejos de los primeros conventos y luego enseñaron su técnica de modo que en poco tiempo en Puebla tuvieron que legislar acerca de los procedimientos de manufacturación de vajilla mexicana, disponiéndose en aquel entonces que las piezas más finas y elegantes fueran las únicas que poseyeran decorados en azul cobalto con el tiempo se incluyeron dibujos de inspiración art nouveau, pero se impuso en diseño tradicional colonial aunque se incluyeron colores amarillos, verdes y naranjas.

 

Auténtica vajilla mexicana de Puebla

En la actualidad una de los controles de calidad de que certifica la auténtica vajilla mexicana de Puebla trae un holograma que lo identifica como pieza original. vajillas mexicanas tradicionalesDel encuentro de México con otras culturas latinoamericanas nacieron platillos como el ceviche y los moros y cristianos, influencia venida de la cocina cubana, que la cocina mexicana reelaboró con sus propios ingredientes.
Debido a las distintas invasiones ocurridas a lo largo de la historia de México se incorporó la carne vacuna molida llevada por el ejército belga. El pan de caja, que lo hubieran llevado las tropas estadounidenses en las guerras del norte. Los mineros ingleses que llegaron introdujeron el paste que es un hojaldre que se rellena de queso, mole o papas. En la zona norte de México la vajilla mexicana original estaba hecha en cerámica elaborada en torno y con diseños de animales, dominando las piezas hechas en negro con decoraciones en esmalte negro.
En la zona de Chiapas al Sur de México casi en el límite con Guatemala, la vajilla mexicana es de barro negro pero esmaltada. En toda la zona de Baja California del Sur entre el Pacífico y el Mar de Cortés las piezas cerámicas de vajilla mexicana lucen dibujos coloridos de flores en tonos intensos y brillantes, y si algo llama la atención es que en todas partes se pueden encontrar platos de vajilla mexicana que tengan pintadas la cara de la luna superpuesta a la cara del sol haciéndonos recordar que a cada noche le sucede el día y al revés, el ciclo de la vida desde el principio de los tiempos.

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